Ayer, en una plaza cualquiera porteña, con los sonidos del tango envolviendo el ambiente, un hombre vestido de negro impoluto, de bigote recortado al milimetro y pelo canoso engominado con rastrillo, se giró hacía mi, me brindó una sonrisa de dientes amarillentos, y me dijo:
"como andás muchacho?"
"bien, y vos?"-le dijé yo
"bien, suerte ché!"
otra sonrisa, agarró el ritmo y se puso a bailar el tango. El hombre más elegante que he visto en mi vida.
Y con esta sensación tranquila y elegante dejo Buenos Aires, muy a mi pesar porque el aire de esta ciudad engancha. Es una ciudad enorme de grandes barrios bien diferenciados, en muchas ocasiones muy europea, pero con un toque de desastre constante de ciudad latina. El famoso barrio de la Boca, obrero y muy pobre, tiene dos calles coloridas y nada. Se supone que los trabajadores de este barrio pintaban sus casas con la pintura sobrante de la carrocerías, y que por esto tienen estos colores vivos y variados, pero quizá ahora lo han exagerado demasiado para y por el turismo, dudo mucho que un currela de los años 20,30,40... pintará su casa de rosa. Otros barrios como Palermo, sobre todo sus jardines, el barrio de San telmo y Recoleta me han gustado también mucho. Sobre todo San Telmo, con muy buen ambiente durante todas las horas del día.
He estado viviendo en un albergue muy acogedor, en el que el fluir de gente ha sido constante. Ha sido acá donde he conocido a varios personajes de los cuales me llevo buen recuerdo. Entre ellos a Eddie, un ecuatoriano estudiante, el cual me introdujo el viernes noche en un piso porteño lleno de finlandesas con acento y un argentino. La noche estuvo muy bien y reí muy mucho con las teorías del argentino y el palique graciosisimo de un par de escandinavas. Total que acabé sentado en un bordillo a la salida de una discoteca con el plano de la ciudad en mis manos sin tener nada clara mi posición geografica.Pero llegué sano y salvo a mi humilde hostal con muchas ganas de dormir y con un billete de 20 pesos falso en mi poder.
Al día siguiente me fui con otro amiguete nuevo, un argentino llamado Luis, a ver a la selección nacional argentina al estadio del river plate. Definición: impresionante. Que ambientazo y que emoción. (Kuadrilla me he aprendido los canticos verdaderos, vais a flipar cuando juguemos al pro). Una casualidad habitual en mi vida se presento en aquel instante, y es que entre 40.000 personas dos de los tres bilbaínos que conocí en el avión de madrid -buenos aires, estaban sentados dos filas mas atrás. Bueno como el destino quiso que nos encontraramos decidimos celebrarlo con unas bebidas refrescantes por al noche. Empezamos en un bar bastante bueno de reggae, pero que la gente brillaba por su ausencia, aunque entraba algún que otro ser de vez en cuando, pero nos cansamos, y tras recibir la información necesaria nos fuimos a un "boliche". Acá llaman boliche a una discoteca, pues haciendo caso omiso de las recomendaciones que habíamos recibido, entramos a uno, otro cualquiera, y nada más entrar nos vinimos abajo. Vaya mierda. Nos pusimos positivos e intemaos ver el lado positivo con mas bebida, lo cual resultó ser la opción adecuada, (otra muy fácil hubiera sido cambiar). El resultado final fue muy positivo, nos mezclamos con las gentes del lugar y entablamos unas buenas conversaciones y bailoteos.
Ayer domingo fue tranquilisimo, paseé por mi barrio favorito, san telmo, donde descubrí que en la plaza los porteños se reunen para bailar tango, me sente allá y vi pasar el tiempo entre música, calor y baile. Allí conocí al hombre más elegante del mundo.
Me voy de buenos aires, besos y más...
"como andás muchacho?"
"bien, y vos?"-le dijé yo
"bien, suerte ché!"
otra sonrisa, agarró el ritmo y se puso a bailar el tango. El hombre más elegante que he visto en mi vida.
Y con esta sensación tranquila y elegante dejo Buenos Aires, muy a mi pesar porque el aire de esta ciudad engancha. Es una ciudad enorme de grandes barrios bien diferenciados, en muchas ocasiones muy europea, pero con un toque de desastre constante de ciudad latina. El famoso barrio de la Boca, obrero y muy pobre, tiene dos calles coloridas y nada. Se supone que los trabajadores de este barrio pintaban sus casas con la pintura sobrante de la carrocerías, y que por esto tienen estos colores vivos y variados, pero quizá ahora lo han exagerado demasiado para y por el turismo, dudo mucho que un currela de los años 20,30,40... pintará su casa de rosa. Otros barrios como Palermo, sobre todo sus jardines, el barrio de San telmo y Recoleta me han gustado también mucho. Sobre todo San Telmo, con muy buen ambiente durante todas las horas del día.
He estado viviendo en un albergue muy acogedor, en el que el fluir de gente ha sido constante. Ha sido acá donde he conocido a varios personajes de los cuales me llevo buen recuerdo. Entre ellos a Eddie, un ecuatoriano estudiante, el cual me introdujo el viernes noche en un piso porteño lleno de finlandesas con acento y un argentino. La noche estuvo muy bien y reí muy mucho con las teorías del argentino y el palique graciosisimo de un par de escandinavas. Total que acabé sentado en un bordillo a la salida de una discoteca con el plano de la ciudad en mis manos sin tener nada clara mi posición geografica.Pero llegué sano y salvo a mi humilde hostal con muchas ganas de dormir y con un billete de 20 pesos falso en mi poder.
Al día siguiente me fui con otro amiguete nuevo, un argentino llamado Luis, a ver a la selección nacional argentina al estadio del river plate. Definición: impresionante. Que ambientazo y que emoción. (Kuadrilla me he aprendido los canticos verdaderos, vais a flipar cuando juguemos al pro). Una casualidad habitual en mi vida se presento en aquel instante, y es que entre 40.000 personas dos de los tres bilbaínos que conocí en el avión de madrid -buenos aires, estaban sentados dos filas mas atrás. Bueno como el destino quiso que nos encontraramos decidimos celebrarlo con unas bebidas refrescantes por al noche. Empezamos en un bar bastante bueno de reggae, pero que la gente brillaba por su ausencia, aunque entraba algún que otro ser de vez en cuando, pero nos cansamos, y tras recibir la información necesaria nos fuimos a un "boliche". Acá llaman boliche a una discoteca, pues haciendo caso omiso de las recomendaciones que habíamos recibido, entramos a uno, otro cualquiera, y nada más entrar nos vinimos abajo. Vaya mierda. Nos pusimos positivos e intemaos ver el lado positivo con mas bebida, lo cual resultó ser la opción adecuada, (otra muy fácil hubiera sido cambiar). El resultado final fue muy positivo, nos mezclamos con las gentes del lugar y entablamos unas buenas conversaciones y bailoteos.
Ayer domingo fue tranquilisimo, paseé por mi barrio favorito, san telmo, donde descubrí que en la plaza los porteños se reunen para bailar tango, me sente allá y vi pasar el tiempo entre música, calor y baile. Allí conocí al hombre más elegante del mundo.
Me voy de buenos aires, besos y más...
4 comentarios:
hola Santi ,, ha sido un gusto conocerte en BS AS,, espero que disfrutes mucho tu viaje alrededor America, (mi patria grande).. todo lo mejor.
Eddy
.. el amigo de las finlandeasas ja ja ja
Hola Santi!!
Me alegro mucho de k estes tan agusto, y espero k nos sigas contando tan bien tus aventuras
muxux
Mama sho kiero, q gane river... jaja. Bueno, pa la seleccion no cantarian eso. Ya me las cantaras, perrako. Ya veo que o te cuidas, o te cuidan, pero q estas "gustora". Take care. Checa.
que linda la montumental, esa foto es espectacular, que lastima que se fueron en la B. A todos los turistas les gustaba hospedarse en algunos apartamentos en buenos aires ir al estadio, pasear y todo en Argentina
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